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OKANA MEYI

ÒKÀNÁ (ÒKÀNRÀN) MEYI — Resumen esencial (lo más importante)

Òkàná Meyi es un Odu de pruebas fuertes, donde se revelan dos grandes ejes:

1. La palabra humana como causa de salvación o de caída.


2. La firmeza interior como clave para atravesar crisis, enemigos y destinos difíciles.

 

Es un signo asociado a enfermedades contagiosas, a procesos corporales (vesícula biliar, cicatrización), a símbolos de supervivencia (piedras porosas que filtran agua), a animales vigilantes (perros/coyotes) y a asuntos rituales importantes (Ikofá/Awofaká). Su enseñanza central es clara: la vida se sostiene con prudencia, obediencia, ética y control de lengua.

Lo que “nace” en este signo (núcleos del Odu)

El texto resume que en Òkàná Meyi nacen:

Enfermedades contagiosas: cuidado con lo que se propaga (cuerpo, ambiente, relaciones, chismes).

Piedras porosas para filtrar agua: símbolo de purificación: separar lo útil de lo dañino, filtrar emociones y gente.

Perros y coyotes: vigilancia, instinto, alertas ante peligro y traición.

Vesícula biliar y cicatrización: lo que se “infecta” o no se atiende a tiempo se agrava; pero también hay capacidad de sanar si se hace lo correcto.

La palabra humana: tema mayor del Odu: aquí la boca es arma y sentencia.

Trillizos: multiplicidad, situaciones repetidas o consecuencias por “tres vías”.

Ikofá Eshanile y Awofaká: marca de fundamento y compromiso; destino que requiere disciplina.


Idea madre: Òkàná habla de lo que puede “contaminar” o “curar”: un hábito, una palabra, una decisión, una compañía, un deseo.

Refranes y proverbios: la ley moral del signo

Refranes esenciales (mensajes prácticos)

“Con una atarraya no se puede pescar un hipopótamo”: no uses herramientas pequeñas para problemas grandes; se necesita estrategia real, no improvisación.

“El monte tiene hierba buena y mala”: no todo lo espiritual, lo social o lo humano es puro; hay que discernir.

“El agua con que te lavas las manos, al caer a la tierra no se recupera”: hay actos y palabras que no se pueden deshacer; lo soltado ya tomó destino.

Justo vs infiel: el justo tiene porvenir alegre; el infiel, ruinoso.

La cabeza tiene dos contrarios: cólera y amor; dominar ese conflicto define tu camino.

“En la basura a veces se encuentra la joya”: no desprecies lo humilde; la bendición puede venir de donde menos esperas.

Ifá protege al que hace bien y abandona al malvado: conducta como escudo.

“La boca que alimentes jamás dará tu sentencia”: no dañes a quien te sostiene; gratitud y lealtad.

“Lo que derecho no marcha, marcha al revés”: si fuerzas el destino torciendo el orden, la vida se revierte.

Proverbios esenciales (psicología espiritual del Odu)

El desagradecido no alcanza frutos: la ingratitud corta la gracia.

Quien honra a la madre ancestral no teme hechizos: la raíz protege.

Las faltas del obediente son perdonables: la obediencia abre misericordia.

Traición acelera la caída: creer que traicionando se salva es ilusión.

Conformidad no da desarrollo, pero da paz: saber cuándo luchar y cuándo aceptar.

La soberbia esconde miedo: el que se empina para ser grande se siente pequeño.

El sabio nunca está conforme con su saber; el necio ni sospecha su ignorancia: humildad mental como protección.

Profecía ética

La enseñanza ética del Odu se resume así: la libertad interior de elegir (no reaccionar por impulso) eleva al ser humano por encima de cualquier obstáculo y despliega su potencial. Òkàná insiste en que el destino se enfrenta con decisión consciente, no con caprichos.

Tótem oracular: el mapache boreal (supervivencia inteligente)

Orunmila adivina para el mapache boreal, perseguido por su piel. El mapache escucha, sacrifica y sobrevive ocultándose (huecos de árboles, madrigueras) y adaptándose incluso a áreas urbanas para encontrar alimento.

Enseñanza: Òkàná Meyi premia la adaptación, la discreción y la capacidad de sobrevivir sin exponerse. No es cobardía: es inteligencia. Cuando el entorno es hostil, el sabio cambia de estrategia.

Cavilación (peso de las pruebas)

Ifá enseña que cuando una prueba pesa, se aligera al saber que Ifá está probando para bien, y que quien exige tabúes con rigor es el mismo que eligió tu bienestar. En Òkàná: las restricciones no son castigo; son protección.

Dualidad

Flaqueza vs firmeza. El Odu confronta al individuo con decisiones donde la falta de carácter destruye, y la firmeza salva.

Caminos de Iré (bendición)

En Ire, Òkàná anuncia:

La brujería “no hace mella” en el awo: hay protección por conducta correcta.

Suerte para negocios y apertura a nuevas direcciones.

Palabra certera y humana: aquí se habla con responsabilidad, no se promete lo que no se puede cumplir.

Triunfo sobre enemigos con determinación y estrategia.

Advertencia: alguien puede intentar usar una “cita agradable” como trampa para sacarte del camino.

Recomendación central: no avises al oponente antes de tiempo, porque puede destruir las pruebas que tú necesitas para vencer.

En pareja: se evita el agobio sin buscar refugio en terceros; se destaca una mujer firme (“de una sola pieza”) y la presencia de hijos como sostén emocional.


Clave del Ire: prudencia, silencio oportuno, firmeza y palabra limpia.

Caminos de Osobo (dificultad)

El texto describe un Osobo severo, con señales de:

Desgracias repentinas y ambiente de fuerte trastorno espiritual (un egun que lo revuelve todo).

Falacia, confusión mental, peligro alrededor y riesgo de ser responsabilizado por una desgracia.

Intrigas, maniobras de adversarios y asuntos de corte; peligro de acusaciones serias.

Traición, pérdida de trabajo, caída de autoestima y desagradecimiento.

Soberbia, rebeldía, envidia, deseo de imponerse sobre otros.

Promiscuidad que trae problemas graves, incluso prisión; fogosidad y venganza.

Esterilidad, atraso económico y contratos injustos (querer explotarte sin seguros).

Familia o parientes con actitudes equivocadas hacia la persona; resignación ante lo que se cree inevitable.


Clave del Osobo: en Òkàná, la caída suele venir por mala cabeza + mala lengua + soberbia + decisiones impulsivas.

Elementos del signo (lo esencial)

Tizana semanal: guanábana, jaboncillo, marilope (limpieza/fortaleza).

Eewo: el texto lista prohibiciones para iniciados (alimentos/plantas/elementos); la enseñanza general es que Òkàná exige tabúes confirmados por Ifá para evitar enfermedad, conflictos y trabas.

Ewe del signo: llantén, alacrancillo, mejorana, hierba luisa: plantas asociadas a calma, limpieza y recomposición.

Obras y eboses: sentido general (sin entrar en instrucciones)

Las obras mencionadas se enfocan en:

1. Salud y órganos (riñones y otras dolencias): baños, cuidados y refuerzos.

2. Vencer enemigos y protegerse: trabajos con guerreros, líneas de tránsito fuerte (como símbolo de corte y firmeza) y acciones de resguardo.

3. Resolver situaciones mediante Eshu: aquí aparece una idea clave del Odu: pedir “al revés” para que Eshu conceda lo contrario. La enseñanza no es “engañar por maldad”, sino entender que Òkàná opera con paradoja: lo que se maneja con astucia se voltea a favor.

4. Apaciguar a Eshu y alejar enfermedad: eboses periódicos de mantenimiento.

5. Posición y estabilidad: prácticas de disciplina personal, hechas en discreción (sin exhibición), para obtener rango y respeto.

6. Protección contra rayos (para hijos de Shango): resguardos que simbolizan “tierra anclada” y firmeza ante lo violento.

Patakines: la doctrina en historias

1) Por qué Eshu come gallo (la lengua mata)

En tiempo de sequía y enfermedades, el gallo presume, habla de más y revela intimidades del palacio. Olofin lo castiga y desde entonces Eshu come gallo.

Moraleja central: en Òkàná, la persona puede morir por su propia lengua. La boca crea enemigos, sentencia y desgracia.

2) Awo Akukó y Elegbara (pedir al revés)

Awo Akukó ayuda a una tierra sin agua. Orunmila le marca que cuando se encuentre con Eshu, le hable todo al revés y le niegue lo que lleva, para que la “maldición” de Eshu termine siendo bendición. Eshu intenta fastidiarlo, pero provoca lo contrario: llega el aguacero que resuelve el problema y Awo Akukó termina gobernando.

Moraleja: Òkàná enseña que la vida a veces se gana con inteligencia estratégica, no con fuerza. Y que Eshu puede convertir obstáculo en impulso.

3) Disputa entre Eshu y el gallo (segunda versión)

El gallo se burla de la desgracia colectiva, presume su “corona”, y Eshu lo derriba.
Moraleja: soberbia e insensibilidad atraen caída.

4) Por qué gobiernan pobres y ricos

Seis pobres siguen una instrucción de Orunmila que asusta a los enemigos; el rey reconoce que si no fuera por esos “locos”, la ciudad habría caído.
Moraleja: liderazgo no depende solo de riqueza; depende de utilidad, valor y obediencia.

5) Por qué Oyá usa idefá

Oyá no tenía hijos, se mira con Orunmila, hace ebó, usa idefá y logra tener 9 hijos.
Moraleja: Òkàná conecta con fecundidad, destino y gratitud; el idefá queda como señal de reconocimiento.

6) Eshu concede lo contrario de lo que se le pide

El gallo quiere éxito con mujeres; le habla a Eshu “al revés” y Eshu, por fastidiarlo, provoca lo contrario… y eso termina dándole lo que buscaba.
Moraleja: Òkàná es Odu de paradoja: lo que se maneja con cabeza se voltea a favor.

Conclusión: qué enseña Òkàná Meyi

Òkàná Meyi enseña que la vida se sostiene con:

Firmeza de carácter y control del impulso.

Disciplina de la palabra (la lengua puede ser muerte o corona).

Respeto a los tabúes como protección, no como castigo.

Estrategia y discreción para vencer enemigos y evitar trampas.

Adaptación inteligente (mapache) ante entornos hostiles.

Dr. Obà Oriaté David Alá Aggayú

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